Si últimamente hay un juego que ha sufrido todo tipo de controversia y habladurías de los que han salido por estas fechas, ese ha sido Rambo: The Videogame.

Y es que estamos ante un título muy particular. Antes de nada, hay que aclarar que no estamos ante un juego a la altura ni gráficamente ni jugablemente. Así de claro. Cuanto antes sepamos esto, antes podremos “disfrutar” del juego.

Y lo pongo entrecomillado por una razón, ni en una ni en otra característica logra su cometido más allá de entretener a ratos.

Historia

Lo más interesante es saber que Rambo ya tiene su propia historia. Al fin y al cabo este título sigue el desarrollo de las películas, y logra que recordemos aquellas películas. Las escenas tienen su gracia y logran su cometido, por lo que esta es quizá la mejor baza. Aprovecho para hablar aquí de algo que no tiene tanto importancia dentro del juego, pero sí dentro de la historia: el sonido. Las voces de actores reales ponen su punto interesante, y la música trae buenos recuerdos. Rambo empieza como en las películas sin ser una auténtica máquina de matar, sino un hombre que intenta huir de aquellos que le persiguen. En sucesivas misiones podremos ver la faceta más bélica de Rambo, al igual que pasó con las películas. Nada que no podamos hacer viendo las películas en resumen… También tenemos la posibilidad, ya que tiene su historia, leer los subtitulos, ya que las voces están en inglés. Aunque están bien, las voces, eso sí, no suenan tan limpias como nos gustaría…

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Apartado técnico

Aunque ver la historia es el mejor punto del juego, los gráficos hacen que se nos quiten las ganas de verlo. Lo único que consiguen, al menos en mi caso, es lograr que quiera verme las películas y sobre todo olvidarme de que este título existe. Los gráficos, como ya he dicho, no están a la altura, me gustaría poder decir algo bueno, pero la verdad, no he podido. Además, no sólo hacen que recordemos como buenos juegos que ya tienen su tiempo como Gears of War, Mass Effect o Heavenly Sword resultan mucho mejores que este título desarrollado en su mayor parte en 2013, e incluso los más antiguos de Xbox 360 como Kameo o Perfect Dark Zero lucían mucho mejor. El conjunto es feo, y no logro encontrar el encanto. Lo intenta, y en ocasiones trae recuerdos de la película, pero se queda corto en todo, texturas, personajes, e incluso en el propio Rambo, que parece demasiado un muñeco, inexpresivo y sin carisma, algo que no debería parecernos tan raro si vemos también la manera de jugar este título.

Jugabilidad

John Rambo se fue mostrando en cada largometraje como un personaje más violento y asesino. Pero aún así, no entendemos por qué, por una vez que la temática de FPS le venía al pelo, no se ha optado por esto, sino por una jugabilidad ante todo arcade, que recuerda a los clásicos Time Crisis, es decir, estamos ante un juego on-rails en el que no tenemos la posibilidad de movernos por donde queramos, pero podemos jugar de varias maneras: con mando en las tres plataformas en las que es lanzado, bien con ratón y teclado en PC, o también con el PS Move en el caso particular de PS3. En todo caso tenemos algún punto exclusivo de este juego, la recarga se puede hacer en cualquier momento, también disponemos de una barra de furia que se irá llenando a medida que acabamos con enemigos, y que nos permite matar a los enemigos como si viéramos con un filtro “un poco a lo Predator”, así podremos recargar nuestra vida también. Las zonas donde podremos escondernos

Ni qué decir tiene que la mayor precisión la tendremos con el uso del ratón en PC (y un pase en el caso de PS Move), pero aún así estamos ante un juego que quizá hubiera sido más lógico en aquellos tiempos arcade, con una simulación física de metralleta o algo similar. En la actualidad, no sólo es una mala copia de un juego arcade (recomendaría antes un House of the Dead o jugar los clásicos Time Crisis con la mítica pistola G-Con en sus plataformas originales), que para colmo tiene entre medias escenas Quick Time Event, en las que deberemos pulsar una serie de botones (aburridísimo, nada que ver por ejemplo con lo que era un QTE de un Shenmue o God of War por ejemplo…), y que es una mera excusa para ver escenas basadas en la película y que parezca que hacemos algo. Lo peor es que logra cortarnos el rollo de las partes de disparos, que aunque no sean grandiosas sí que son la parte más entretenida de este juego, y lo que le da un mínimo sentido a seguir jugando. Muchas veces nos matarán en las secuencias QTE por la monotonía de concentrarse en darle a un botón en el momento justo.

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Conclusiones Rambo: The Videogame

No puedo estar más desilusionado con un juego de una saga de cine de acción tan querida por aquellos que crecimos en los años ochenta.

Es una pena desaprovechar una oportunidad tan grande como esta. Con una licencia tan buena como la de Rambo, y en los tiempos que corren, se pueden  hacer cosas mejores con un poco más de entusiasmo. Ahora hay montones de FPS genéricos, y en cuanto lo hubieran hecho un poco más adaptado a nuestros tiempos podría haberse salvado de la quema. No logramos ver el punto bueno más allá de la nostalgia de la saga cinematográfica, y también tenemos la parte minimamente entretenida de cargarte gente porque sí, pero desde luego no es muy motivadora… Costaba entender por qué el juego se había llevado tantos palos, de hecho realmente quería jugarlo para ver si no era tan malo como algunos querían hacernos ver y arrojar algo de luz, y aunque creo que no es como para llevarse una nota tan terrible como algunos medios podían hacernos creer sí que con mucho dolor por lo que representa para mí, pero con toda la razón del mundo no se salva y consigue un suspenso en todos sus apartados técnicos.

Sergio Amor

Sumergido en mundos inventados desde hace más de dos décadas, fan incondicional de las clásicas recreativas. Jugón, cinéfilo empedernido y a ratos persona.

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