Time and Eternity es un título muy complicado. Es una de esas rarezas que se cuelan en el catálogo de una consola cada tanto tiempo, un claro ejemplo de que los japoneses tienen una manera muy diferente de hacer las cosas y que a veces es posible que el choque cultural sea más de lo que un estómago occidental puede tragar. Acostumbrados a J-RPG como Final Fantasy, la saga Tales of… o incluso a joyas como NieR o Xenoblade: Chronicles, a veces nos olvidamos que es un tipo de juego que tiene mil variantes y títulos en Japón. Este es el caso que nos ocupa.

Una advertencia muy clara: si no eres un verdadero fanático del manga y del anime, si no sientes verdadera pasión por los doramas, el shojo, coleccionas figuritas y no te importa en absoluto el apartado técnico de un juego, ni que presente mecánicas nuevas, entonces, y sólo entonces, puede existir una mínima posibilidad de que le encuentres la gracia a Time and Eternity.

No hay que pretender que todos los juegos sean obras maestras, es necesario que haya de todo, juegos que sean divertidos y que rellenen catálogo. Lo malo de este es que después de jugar un rato uno no sabe si es que no le gusta porque el juego tiene demasiadas carencias o no lo gusta porque claramente está enfocado a otra cultura que no tiene nada que ver con la de uno.

Time and Eternity 01

Y eso que la premisa básica no está del todo mal. Dos almas que comparten el cuerpo de una princesa, una mecánica de juego que te obliga a alternar entre ellas cada vez que se sube de nivel y con pequeñas decisiones que se toman que pueden variar lo que ocurre, siempre dependiendo de a cuál de los dos alter egos estemos favoreciendo. Una boda interrumpida por un ataque y la princesa que allá va, usando los poderes de su familia para viajar al pasado y averiguar quién querría atacar en ese día tan señalado. Para colmo de males, el alma del prometido viaja sin querer con ella al pasado y acaba atrapado en el cuerpo de la mascota bebé dragón de ésta, sin poder hablar con nadie y dando lugar a situaciones tan sobadas que casi da vergüenza ajena.

El primer problema lo vemos en el enfoque que se ha decidido dar al título. Un novio absolutamente imbécil, que cumple todos y cada uno los clichés del shojo japonés. Una relación romántica con tintes picantes y chistes tan manidos que a ojos de un occidental es un milagro que haya gente a la que le sigan haciendo gracia. Los personajes secundarios tampoco se libran, tres chicas, igual de petardas que él, que siguen con la lista de clichés. Para colmo de males, las conversaciones con ellas son eternas y gran parte del juego nos la podemos pasar sentados a la mesa del té con ellas, discutiendo cosas de la boda y hablando sobre chicos, ropa, comida y la mascota dragón / prometido de la princesa.

La segunda lacra de Time and Eternity es su apartado gráfico. Si nos contaran que se trata de un juego de PS2, diríamos que se trata de un juego muy discreto para la decana consola de Sony. Como juego de PS3 no llega a los mínimos de calidad exigibles, y menos aún con los tiempos de carga tan atroces que tiene. ¿De verdad es necesario esperar tanto para cargar un mapa esquemático, sin texturas, con elementos del escenario recortados y sin animaciones. Para completar el cuadro, en los momentos de acción manejamos a la princesa y las animaciones son, cuanto menos, entrecortadas. No se ha creado un modelo tridimensional, sino que se intercalan animaciones en 2D con los distintos efectos. El resultado es sumamente pobre y limitado.

Time and Eternity 02

El control es muy torpe, no hay apenas exploración, los escenarios son sosos, la historia aburrida y sin interés, excesivos diálogos con chistes sin gracia, los combates están ejecutados sin gracia y cansan a las pocas horas de juego. Incluso la música no se salva de la monotonía. Time and Eternity se trata de un título, o directamente malo o bien es que los japoneses son realmente muy diferentes a nosotros y este es un título que no debería haber salido nunca de sus islas. Y además, en inglés. Demasiado raro para que guste por estos lares, a no ser que seas realmente fanático de todo lo mencionado anteriormente y necesites algo realmente japonés en vena.

Jose Manuel Bringas

30 años siendo adicto al cine, las series de TV, los libros y los videojuegos. Creo firmemente que el gato de Schrödinger está vivo y que Shenmue 3 no existe, son los padres.

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Jose Manuel Bringas

30 años siendo adicto al cine, las series de TV, los libros y los videojuegos. Creo firmemente que el gato de Schrödinger está vivo y que Shenmue 3 no existe, son los padres.

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